RSS

¿CONOCES EL COSTE DE LAS BAJAS LABORALES EN TU EMPRESA?

¿CONOCES EL COSTE DE LAS BAJAS LABORALES EN TU EMPRESA?Quizá no te hayas parado a pensar lo que representa para tu empresa las bajas laborales, mira estos datos y podrás tener una idea aproximada. Al alcanzar los 3,1 días al año por trabajador, España supera la media mundial en número de bajas laborales, situándose en quinto lugar entre los demás países de la Unión Europea. En la actualidad, la depresión es la principal causa de baja laboral, que suele estar motivada por el estrés que provoca un alto volumen y ritmo de trabajo al que los empleados se pueden ver sometidos. En segundo lugar encontramos la baja por embarazo y el permiso por baja maternal, que da derecho a disfrutar de 16 semanas, un periodo muy inferior al de la mayoría de los países europeos. Las enfermedades profesionales y los accidentes laborales ocupan el siguiente lugar de la lista, cuyas cifras podrían verse reducidas si las empresas destinasen más recursos y medidas en prevención de riesgos laborales.

Sabemos que la baja laboral es un derecho del que todo trabajador dispone en caso de que sufra un accidente, enfermedad u otra situación tanto física como psicológica que le impida realizar sus tareas laborales con normalidad, pero, ¿Qué coste supone esta incapacidad para el empresario? Revisar el Convenio Colectivo aplicable a la empresa nos ilustrará sobre algunas obligaciones que pueden externalizarse mediante seguros privados o ser asumidos por el empresario. Para responder a esta cuestión, primero deberemos diferenciar entre los distintos tipos de contingencias que hayan motivado la baja laboral, ya que tendrán una regulación diferente. Las provocadas por una enfermedad común, que no tenga conexión alguna con el trabajo que se realiza ni se haya producido como consecuencia directa o indirecta de éste, y los accidentes que se producen fuera de la jornada laboral (exceptuando los in itinere) son conocidas como Contingencias Comunes. En este caso, la prestación económica a la que tiene derecho el trabajador corre a cargo de la empresa del 4º al 15º día de la baja, ya que el día 1º al 3º el trabajador no percibe salario. A partir del día 16º de la baja corre a cargo del INSS (Instituto Nacional de Seguridad Social) o de la Mutua, aunque el pago lo realiza la empresa en la nómina del trabajador como “pago delegado” posteriormente le será compensado en los seguros sociales mensuales. Algunos convenios sectoriales contemplan el pago del 100 % a cargo de la empresa.

En el caso de que la situación de incapacidad temporal sea derivada de Contingencias Profesionales, es decir, de enfermedades que padece el trabajador como consecuencia de la labor que desempeña (Enfermedad Profesional), o a causa de un accidente que se haya producido en el trabajo (bien dentro de la jornada laboral, bien in itínere), desde el día siguiente al accidente, la prestación económica a la que tiene derecho el trabajador corre a cargo de la Mutua. Conviene apuntar que en caso de accidente laboral, el día en que se produzca será considerado como día trabajado.

De nuevo habrá que tener en cuenta la regulación propia que cada convenio colectivo pueda establecer en los supuestos de incapacidad temporal, ya que en muchos de ellos pueden estar fijados una serie de complementos que la empresa deberá abonar al trabajador para que éste no vea mermada su capacidad económica durante el período de baja. También en éste supuesto se puede asegurar el riesgo mediante pólizas de seguro para tal fin.

Como podemos observar, las bajas laborales de sus empleados pueden significar un coste directo para las empresas, que en nuestro país el pasado año ha superado la cifra de 6.200 millones de euros. Con el fin de evitar estas cuantiosas pérdidas, las empresas deben apostar por proteger al trabajador de los riesgos que se derivan del desempeño de su labor, y para ello resulta imprescindible que cuente con una adecuada política en prevención de riesgos laborales, que logre evitar o minimizar las causas de los accidentes y de las enfermedades derivadas del trabajo. Pero para lograr dicho objetivo ésto no será suficiente, también resultará fundamental que el empresario establezca un Plan estratégico de riesgos personales y una política de salud en su empresa, centrado en el desarrollo del bienestar físico y emocional de sus empleados. Un empleados sano y feliz rinde más y trata mejor a los clientes, es conocido el dicho de que el empresario debe cuidar a sus trabajadores para que éstos cuiden de sus clientes. Aprovechar la ventaja fiscal que aporta la contratación de un Seguro de Salud para sus trabajadores, minimiza el coste y les brinda una asistencia médica rápida, eficaz y de máxima calidad, es un excelente incentivo mediante el cual consigue además reducir los tiempos de espera para pruebas específicas, minorar la duración de las bajas laborales y reducir el absentismo considerablemente.

Fuentes: seg-social.es y elaboración propia.

Anuncios
 

Etiquetas: , , , ,

EL RECONOCIMIENTO MÉDICO LABORAL ¿ES OBLIGATORIO?

EL RECONOCIMIENTO MEDICO LABORAL ES OBLIGATORIOEl reconocimiento médico laboral es un derecho de todo trabajador, establecido en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, en su artículo 22. El empresario tiene la obligación de garantizar la vigilancia periódica del estado de salud de sus empleados, prestando especial atención a los riesgos específicos de cada puesto. Dichos riesgos deben haber sido estipulados previamente mediante la realización de una evaluación de riesgos laborales, proceso dirigido a identificar los elementos peligrosos de cada función que el trabajador debe realizar. El reconocimiento sólo podrá ser efectuado por personal sanitario con competencia técnica, formación y capacidad acreditada, y sus resultados serán comunicados únicamente al trabajador. Los datos relativos al resultado de las pruebas diagnósticas deben ser tratados siempre respetando el derecho a la intimidad y confidencialidad del paciente, por lo tanto, el acceso a la información médica se limitará al personal sanitario, sin que pueda facilitarse al empresario u otra persona sin consentimiento expreso del trabajador. De lo único que serán informados tanto el empresario como las personas responsables de la prevención será de las conclusiones de los reconocimientos. Éstas deben expresarse en términos de apto o no apto para el trabajo y de unas conclusiones que comuniquen si hay necesidad de introducir medidas en materia de prevención durante el desempeño de las funciones del trabajador.

Por otra parte, conviene subrayar que el reconocimiento médico laboral tiene carácter voluntario, es decir, solo podrá efectuarse con el consentimiento del trabajador, siempre que no se cumplan las siguientes excepciones:

  • Cuando el reconocimiento médico sea imprescindible para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo sobre la salud de los trabajadores.
  • Cuando se deba verificar si el estado de salud del trabajador puede constituir un peligro para él mismo, para los demás trabajadores o para otras personas relacionadas con la empresa.
  • Cuando la obligatoriedad esté establecida en una disposición legal en relación con la protección de riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad.

El pasado mes de marzo conocíamos una sentencia del Tribunal Supremo de Madrid (STS 7 de marzo de 2018 (Rec. 42/2017), que daba la razón a una empresa de seguridad privada que pretendía que el reconocimiento laboral fuese obligatorio para todos sus vigilantes. La resolución deja claro que el derecho del trabajador afectado a negarse al reconocimiento cede y termina donde empieza el riesgo grave para la vida, integridad y salud de terceros, que no pueden verse afectados por la indolencia del trabajador renuente. Aunque esta conclusión trata de poner el foco sobre la aptitud del trabajador para el desempeño de actividades especialmente delicadas y sensibles, no deja de manifestar que los datos relativos a la salud de los trabajadores no podrán ser usados en perjuicio de los trabajadores, sino como mero instrumento para lograr una mejora en el servicio.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales deja claro que los reconocimientos médicos no pueden ser un requisito para entrar a formar parte de la empresa o para mantener el puesto de trabajo. Sus resultados jamás podrán ser un motivo de despido o una forma de discriminación, y en ningún caso el empresario podrá conocer más que si el trabajador es apto o no para realizar las funciones características de su puesto de trabajo.

Sin duda alguna, los empleados son el activo más importante de una empresa, ya que son los encargados de ejecutar los procesos, los responsables de desarrollar servicios y productos, y quienes atienden a los clientes. Cuidar de su salud y bienestar es una pieza clave para conseguir que nuestro negocio consiga mayor productividad y rendimiento, por lo cual además de cumplir estrictamente con la vigilancia de su estado de salud mediante reconocimientos médicos periódicos es conveniente brindarles una asistencia médica rápida, eficaz y de máxima calidad. Este objetivo se puede conseguir fácilmente mediante la contratación de un Seguro de Salud para sus trabajadores, que aparte de ser un excelente incentivo para el empleado, reducir los tiempos de espera para pruebas específicas y minorar el absentismo, cuenta con tratamiento fiscal favorable para la empresa, ya que todas las primas pagadas, incluso las del empresario y su familia, son un gasto deducible en el Impuesto de Sociedades o en Actividades Económicas en régimen de estimación directa.

 

Fuentes: Ley de Prevención de Riesgos Laborales, boe.es y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , ,

NUEVOS CAMBIOS EN LA BAJA LABORAL PARA AUTÓNOMOS

NUEVOS CAMBIOS EN LA BAJA LABORAL PARA AUTÓNOMOSEn nuestro país las empresas buscan talento, pero no están dispuestas a soportar un elevado coste salarial y social, por esto el número de personas que deciden apostar por el autoempleo se incrementa, utilizando su propio capital, esfuerzo e ingenio para trabajar de forma independiente.

Convertirse en autónomo en España implica enfrentarse a un proceso complejo y a una base de cotización que es de las más elevadas de Europa. Muchas son las obligaciones que deberá afrontar el futuro trabajador por cuenta propia: darse de alta en el censo de empresarios de la Agencia Tributaria, presentar declaraciones trimestrales y anuales en dicha institución, así como las liquidaciones de IVA y los resúmenes de IRPF. Pero sin duda, el tema que produce mayor inquietud e intranquilidad a la hora de dar el paso definitivo cara a convertirse en autónomo es el concerniente a las bajas laborales; ¿Qué ocurrirá cuando el trabajador autónomo sufra una enfermedad? ¿Tienen los autónomos derecho a percibir una baja laboral? ¿Y en el caso de un accidente laboral?

La Comisión de Empleo del Senado aprobó el 11 de octubre del pasado año la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, introduciendo importantes novedades con respecto a las bajas por enfermedad profesional, accidente de trabajo y enfermedad común del autónomo. Si el autónomo sufre una enfermedad común o un accidente fuera del horario de trabajo, podrá solicitar la baja a partir del cuarto día, contando desde que se acude al médico. En el caso de un accidente durante su trabajo, puede percibirla desde el día siguiente al que se produce. En ambas situaciones, será un profesional sanitario quien marque el tiempo máximo de la baja. La prestación se podrá cobrar por un año, prorrogable a año y medio “siempre que en ese tiempo de más se prevea su curación”, según recoge la web de la Seguridad Social. Esto está muy bien, sin embargo puede que sea insuficiente para vivir.

En cuanto al cálculo de la cuantía de la baja, se hará tomando como referencia la base de cotización que el trabajador elija en su alta de autónomo el mes anterior al que se produce la baja, y se mantendrá durante el tiempo que se prolongue la misma, siempre y cuando no haya un cambio a la baja en los máximos de cotización a la Seguridad Social. Por lo tanto, si se trata de una enfermedad o contingencia común se tendrá derecho a percibir del cuarto al décimo día de baja entre el 60 y el 70% de la cuantía de la base de cotización, y la cantidad se eleva al 75% a partir del vigésimo primer día de baja. Si es por accidente laboral, la cuantía de la prestación será del 75% de la base reguladora desde el día siguiente, siempre que el asegurado tenga una cobertura específica de contingencias profesionales. La Base mínima de cotización es de 932,70 desde agosto de 2018 y por tanto en un rápido ejemplo por una operación de apendicitis el importe mensual a percibir sería de 559 euros en número redondos, ¿puedes afrontar tus gastos fijos?

Para solicitar el subsidio por baja, se deberán presentar en las oficinas de la Seguridad Social un formulario mediante el que se solicita el pago directo de la prestación de incapacidad temporal, el parte de baja, un documento en el que se acredite estar al corriente en el pago de las cuotas a la Seguridad Social y una declaración de actividad. Toda esta documentación se puede solicitar telemáticamente, y tendrá un periodo máximo de 15 días a partir de la fecha de baja para ser presentado. Adicionalmente, el trabajador deberá presentar cada seis meses los informes médicos que avalen que aun no se ha recuperado de su enfermedad o accidente, en el caso de no realizarse se producirá la suspensión del pago de la prestación.

Aunque al estar dado de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) el trabajador autónomo está cotizando de manera genérica con una Mutua, resulta altamente aconsejable que cuente con la protección integral que brinda un Programa de Seguros para cada autónomo, personalizado y a satisfacción de cada necesidad personal o familiar. Este tipo de pólizas dan una cobertura extra en el caso de Incapacidad Temporal por Accidente o Enfermedad, además de un Seguro Médico que le permitirá elegir centros médicos, hospitales, médicos especialistas, e incluso contar con cobertura dental. Tanto si tienes planeado convertirte en trabajador por cuenta propia, como si ya eres autónomo, conviene que pidas consejo profesional sobre que programa se adapta mejor a tus necesidades y aprovecha las ventajas fiscales. Acude a tu Correduría de confianza para que te asesoren correctamente sobre las mejores opciones y los mejores precios de las pólizas disponibles en el mercado.

Fuentes: boe.es, seg-social.es y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , , ,

RESPONSABILIDAD Y SEGURO EN ACCIDENTES DE TRABAJO

RESPONSABILIDAD Y SEGURO EN ACCIDENTES DE TRABAJOEl empresario responde de la salud de sus trabajadores y éste riesgo es fácilmente asegurable. Saber cómo y la cuantía es tarea de profesionales. La Ley General de la Seguridad Social define en su artículo 156 el concepto de accidente de trabajo como “toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”. En España, el sector con más porcentaje de accidentes es el de servicios, debido a que es el que posee más ocupación, seguido de cerca por los de construcción, industria y agricultura. Estos últimos son los que registran un mayor número de siniestros graves e incluso mortales, debido al uso de maquinarias pesadas y peligrosas que aumentan el riesgo de sufrir un accidente causado por atrapamiento o aplastamiento.

Para lograr proteger al trabajador de los riesgos que se derivan del desempeño de su labor, es imprescindible que la empresa cuente con una adecuada pólitica en Prevención de Riesgos Laborales, que logre evitar o minimizar las causas de los accidentes y de las enfermedades derivadas del trabajo. El empresario debe comprometerse a conseguir que todos los espacios de trabajo sean lo más seguros posibles, sin dejar de lado oficinas ni lugares comunes, donde cada año se producen multitud de siniestros originados por caídas, golpes o electrocución.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales fija la obligación de que la empresa disponga de unos determinados medios destinados a prestar los primeros auxilios en caso de accidente leve de un trabajador. Esto incluye la información y formación de personal responsable de administrar los primeros auxilios, y la necesidad de disponer de un botiquín. Si la empresa cuenta con más de 50 trabajadores (o más de 25 si la actividad que desarrolla es considerada peligrosa), deberá contar necesariamente con un local destinado a los primeros auxilios y otras posibles atenciones sanitarias.

En el caso de que se produzca un accidente grave, la empresa debe seguir los pasos establecidos en su plan de emergencia para accidentes, en el cual se describen el conjunto de medios y los procedimientos de actuación que se deben llevar a cabo, entre los cuales cabe destacar los siguientes:

  • La primera medida es la atención al herido, teniendo en cuenta que los primeros auxilios siempre deben ser aplicados por una persona que haya seguido un periodo de aprendizaje y entrenamiento que le permita valorar correctamente los daños sufridos por el trabajador accidentado y aplicar los cuidados adecuados de la forma correcta.
  • De forma inmediata hay que llamar a una ambulancia para que el accidentado sea trasladado al centro de salud de la mutua más cercano, junto con el volante de asistencia médica que debe facilitar la empresa.
  • Si la necesidad médica fuera urgente y el centro de salud de la mutua estuviera cerrado o lejos, se debe contactar con el 112 o trasladar al herido al centro de salud más cercano. De cualquier forma, es necesario indicar que se trata de un accidente laboral.

Cuando uno de sus trabajadores ha sufrido un accidente, la empresa debe elaborar un informe o parte de accidente donde consten los datos del trabajador accidentado, el nombre de la empresa para la que trabaja, una descripción del accidente y datos de los posibles testigos. Si ha acudido la policía al lugar del accidente, también sería conveniente una copia del atestado que haya realizado.

Normalmente, cuando el accidente es de gravedad, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) suele abrir una investigación para determinar sus causas y posibles responsabilidades. En el caso de que quede demostrado que la empresa no cumplió alguna de las medidas de seguridad y prevención establecidas por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, será obligada a cumplir sus obligaciones en materia de seguridad y podrá ser sancionada con multas que podrían ascender la los 820.000 euros si se trata de una falta muy grave de nivel máximo. En los casos en que la causa del accidente haya sido motivada por omisiones, actuaciones negligentes del empresario o por actuaciones que no se adecuan al seguimiento estricto de las normas de obligado cumplimiento por parte de la empresa, el trabajador afectado, o sus familiares en caso de fallecimiento, tienen el derecho a recibir una indemnización por daños. Es por ello que, aunque las pólizas de Responsabilidad Civil Patronal no son obligatorias por ley, su contratación resulta imprescindible para cualquier empresa. Si aun no dispones de esta cobertura, no esperes e infórmate en tu correduría de confianza sobre que seguro es el que mejor se adapta a las características y riesgos de tu negocio.

 

Fuentes: boe.es, empleo.gob.es y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , ,

EQUIPO DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL- EPI ¿UNA CARGA?

EQUIPO DE PROTECCIÓN INDIVIDUALSe conoce como EPI (equipo de protección individual) a cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo. Su utilización es obligatoria siempre que dichos riesgos no puedan ser evitados por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas de organización de trabajo. Así lo estableció en 1989 la Unión Europea a través de la Directiva 89/686/CEE1 del Consejo de Gobierno de 30-11-1989.

Por su parte, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales fija la obligación de realizar una evaluación de riesgos en la empresa, la cual determinará en que puestos de trabajo es necesario el uso de estos equipos, así como el tipo de protección conveniente en cada uno de ellos: protectores de cabeza, de pie, oculares o faciales, de oído, respiratorios, ropa de protección, etcétera. Para que el trabajador realice una correcta utilización de estos sistemas de prevención, es necesario que previamente, el empresario forme e informe sobre los riesgos contra los que protegen y de las actividades en las que deben ser utilizados, y señalice los lugares en los que su uso es obligatorio con paneles que informen sobre esta exigencia.

El empresario también debe prestar especial atención a la correcta elección de los EPIS, que deben cumplir las siguientes premisas:

  • Servir de protección eficaz ante los riesgos.
  • Permitir la utilización simultánea de varios equipos de protección individual, manteniendo su eficacia.
  • Tener en cuenta las condiciones anatómicas, fisiológicas y el estado del trabajado (talla, trabajadores con discapacidad, embarazadas…)
  • Adecuarse a lo dispuesto en el artículo 4 del Real Decreto 773/1997, en lo relativo a diseño, fabricación y requisitos legales.

Conviene señalar que la función de dichos equipos debe ser revisada en el caso de que se cambie o modifique alguna de las circunstancias o condiciones del puesto de trabajo en el que son utilizados.

El mantenimiento de los EPIS es fundamental para lograr garantizar una protección óptima del trabajador. Hacer un uso correcto del equipo, limpiarlo y desinfectarlo diariamente repercutirá positivamente en la efectividad, fiabilidad y durabilidad del sistema de protección. El empresario es el responsable de velar por la utilización de los equipos de protección individual y de asegurar que se realizará su mantenimiento. Esta responsabilidad patronal, en los supuestos de accidente de trabajo se puede asegurar en los contratos de seguro de la empresa.

Saber cómo y cuándo utilizar los EPI, en las diferentes situaciones que los requieren, evitará una gran cantidad de accidentes laborales, ya que son la última barrera entre el trabajador y el peligro. La misión de estos equipos es la de proteger a los empleados frente a situaciones de riesgo que atentan contra su salud, pero por muy eficaces que lleguen a ser, los EPI nunca podrán garantizar una ilimitada y absoluta protección. Es por ello que el empresario debe tratar de conseguir que los espacios de trabajo sean lo más seguros posibles, así como apostar por la formación de sus trabajadores, informándoles de los riesgos para su seguridad, de las medidas preventivas a adoptar, instruyéndoles en primeros auxilios y en procedimientos de emergencias.

El empresario, como el mayor responsable en los temas de prevención y seguridad también necesita un sistema de protección que le garantice una cobertura que responda de su actuación y de la de su equipo humano, por lo que siempre debe contar con un buen Seguro de empresa. Desde José Silva Correduría de Seguros nos proponen un amplio catálogo de pólizas que ofrecen toda la protección y tranquilidad que necesitas para tu empresa. No dudes en ponerte en contacto con ellos pinchando aquí.

Fuentes: insht.es, boe.es y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , ,

LOS RIESGOS LABORALES, PREVENCIÓN Y SEGUROS

LOS RIESGOS LABORALES, PREVENCIÓN Y SEGUROSEl 27 por ciento de los contratos de trabajo en España son temporales, dato que no supera ningún otro país europeo y que se perfila como una de las principales causas del aumento de la siniestralidad laboral, junto con la precariedad de los sueldos y las malas condiciones laborales. En el 2017 se registraron 60.000 accidentes laborales, superando en un 15 por ciento a los ocurridos en el año anterior, lo que indica la existencia de una fractura en la cultura preventiva que tan básica y necesaria considera la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Dicha norma, que entró en vigor en el año 1995, tiene por objetivo promover la seguridad y la salud de los trabajadores, mediante la información, la consulta y la formación en materia preventiva, y el deber del empresario y de las Administraciones Públicas de tomar las medidas necesarias para intentar minimizar los riegos derivados del trabajo. Bueno es saber que la responsabilidad por accidentes de trabajo, también denominada patronal, se puede asegurar en los contratos de seguro multirriesgo y responsabilidad civil.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece dos sistemas esenciales para la planificación de una actividad preventiva, el primero de ellos es el denominado Plan de prevención de riesgos laborales. La empresa tiene la obligación de realizar un documento donde deben reflejarse aspectos tales como la actividad productiva, el número de trabajadores, las funciones y responsabilidades que asume cada uno de sus niveles jerárquicos, y la política, los objetivos y metas que en materia preventiva pretende alcanzar. El plan deberá estar tanto a disposición de la autoridad laboral y de las autoridades sanitarias como de los representantes de los trabajadores.

La segunda herramienta que la ley fija como necesaria es la conocida como Evaluación de riesgos, un proceso dirigido a identificar los elementos peligrosos, los trabajadores expuestos y la magnitud de los riesgos. En particular, se tomarán en consideración las características de los locales y las instalaciones, los equipos de trabajo existentes y los agentes químicos, físicos y biológicos presentes o empleados en el trabajo. También deberá tenerse en cuenta la posibilidad de que el trabajador sea especialmente sensible, por sus características personales o discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales, a distintos factores. La evaluación ha de realizarse por personal técnico competente, y tras finalizar el proceso deberá documentarse el resultado de la evaluación.

Una vez conocidos los riesgos asociados al puesto de trabajo, se deben implantar de inmediato tanto los protocolos de actuación en caso de emergencia como las medidas preventivas fijadas por la empresa para poder evitarlos, entre las cuales suelen encontrase las siguientes:

  • Equipos de protección que ayudan a prevenir el riesgo de lesión en el trabajo como por ejemplo tapones para los oídos, orejeras, cascos, gafas de seguridad, guantes, máscaras, etc.

 

  • Paneles de Información e instrucciones para el uso de maquinaria y equipos de trabajo.

 

  • Planes de certificación y mantenimiento de todos los elementos presentes en el lugar de trabajo, ya sean ascensores, extintores, equipos de aire acondicionado, etc.

 

  • Cursos de Formación relacionados con aspectos de seguridad, salud e higiene laboral.

 

Aunque algunos trabajos están expuestos a un mayor riesgo de sufrir un accidente, ninguno está fuera de peligro de padecer un percance. El estrés laboral y las lesiones causadas por las nuevas tecnologías son patologías que pueden llegar a ser invalidantes y que causan gran cantidad de bajas laborales. Evitar las prisas, programar las tareas, respetar los descansos y corregir las posturas inadecuadas frente al ordenador son ,en la actualidad, medidas de prevención laboral necesarias.

Por último, conviene subrayar que los autónomos con trabajadores a su cargo tienen la obligación de implantar en su negocio la PRL, y por lo tanto de aplicar las medidas necesarias en materia de prevención de riesgos laborales y conocer cuáles son todas sus obligaciones legales al respecto. Ante la complejidad normativa y las elevadas multas, es conveniente que contraten a una empresa especializada en la implantación de programas de prevención de riesgos laborales y un Seguro de autónomos que les brinde una protección integral.

 

Fuentes: empleo.gob.es y elaboración propia.

 

 

Etiquetas: , , , ,

COMO ASEGURAR EL USO DE DRONES EN LA AGRICULTURA

COMO ASEGURAR EL USO DE DRONES EN LA  AGRICULTURALa historia de la agricultura se basa en una evolución tecnológica constante, que se originó hace aproximadamente unos 10.000 años, cuando nuestra especie comenzó a seleccionar a su antojo pequeñas variaciones genéticas de plantas y semillas, buscando la resistencia de sus tallos y la calidad de sus frutos. Durante la edad de los metales, esta actividad vivió una gran revolución debido a la fabricación y desarrollo de diversas herramientas que facilitaron tanto las cosechas de cereales y leguminosas como la deforestación del terreno dirigido a la siembra, permitiendo el emplazamiento de poblados estables. En un viaje a Perú tuvimos ocasión de visitar desde el aire las líneas de Nazca, actualmente Patrimonio de la Humanidad y con el desarrollo actual de drones nos puede llevar a pensar si realmente es una tecnología reciente o estaban ya desarrollados por la cultura nazca.

En España, los principales cambios en la agricultura los vivimos en la época de la invasión romana, la cual trajo consigo nuevas técnicas de producción agrícola como el arado romano, el barbecho y la introducción del regadío, y en la época de los descubrimientos y los viajes de exploración, que supusieron la entrada de nuevos cultivos hasta entonces desconocidos (maíz, judías, pimientos, tomates y patatas). Pero no fue hasta mediados del S.XX cuando se vivió una auténtica modernización de la agricultura. Gracias a la introducción de la maquinaria agrícola, variedades de cultivo mejoradas, nuevos planes de regadío, y el uso de fertilizantes sintéticos como el nitrógeno, el sector consiguió multiplicar el rendimiento de sus cosechas, y pasar de producir para un mercado local a hacerlo para un mercado nacional e incluso internacional.

En la actualidad nos enfrentamos a grandes desafíos para la productividad agraria. El calentamiento atmosférico ya ha alterado la duración de la estación de crecimiento en varios continentes, afectando a las cosechas y originando la proliferación y propagación de plagas, como insectos, malas hierbas invasoras o enfermedades. Si a ello le sumamos que las previsiones de crecimiento de población estiman que en 2050 nuestro planeta alcanzará la cifra de nueve billones de habitantes, nos damos cuenta que estamos ante un reto que sólo se logrará superar adoptando estrategias revolucionarias para producir alimentos, para así aumentar la productividad y hacer de la sostenibilidad una prioridad. Hoy mismo la prensa escrita trae una información de que en un hotel de Lugo tuvieron que destruir un nido de velutinas, esa avispa invasora.

El uso de la tecnología dron, sistema que ya se está poniendo en práctica en muchas explotaciones agrarias, podría ser la clave para luchar contra los diversos riesgos a los que nos enfrentamos, así como suponer la siguiente revolución en el sector de la agricultura. Los drones agrícolas permiten, por ejemplo, la planificación y elaboración de estrategias gracias a la recopilación y el procesamiento de datos en tiempo real. Pero su uso es mucho más variado, y va desde el análisis del suelo para la planificación de los patrones de siembra de semillas, hasta el monitoreo de cultivos o incluso el transporte de plaguicidas y su fumigación.

Ya existen empresas que están utilizando con éxito sistemas de plantación con drones, logrando una tasa de absorción del 75% y disminuyendo los costos de siembra en un 85%, pero sin duda el campo más prometedor es el de la evaluación de la salud del cultivo. Un solo dron puede monitorizar cientos de hectáreas de forma precisa, evaluando las condiciones del terreno, y obteniendo información sobre la hidratación, la temperatura, el ritmo de crecimiento de los cultivos o la localización prematura de enfermedades. De esta forma se pueden controlar el cultivo con mayor precisión y aplicar a tiempo las soluciones necesarias para evitar plagas que arruinen la cosecha Además en el caso de pérdida de la cosecha, el agricultor podrá documentar las pérdidas de manera más eficiente al realizar las reclamaciones a las compañías de seguros.

Por último, cabe destacar que desde principios de año existe un nuevo marco regulador para la realización de actividades empresariales con drones, que busca facilitar el desarrollo de este sector emergente. Los profesionales podrán volar sobre poblaciones, personas, en espacio aéreo controlado y de noche, tras presentar previamente un estudio de seguridad. Debemos recordar que será obligatorio por ley contar con el título de piloto de drones comerciales y tener contratado un Seguro para drones. Si deseas comenzar a utilizar esta tecnología en tu explotación agraria, busca primero el consejo profesional de una Correduría de Seguros que te informe y asesore.

Fuentes: wikipedia.org, seguridadaerea.gob.es y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , ,